jueves, 10 de septiembre de 2026

Transcripción

 

Gerardo Herrera Corral


Para los teólogos españoles de antaño entender la «transmutación» era muy importante. En el libro Sueños misteriosos de la escritura en discursos sagrados, políticos, y morales, publicado en 1687 por Pedro Rodríguez de Monforte, capitán real y oficial de las juntas secretas de la Inquisición, decía que hay cuatro tipos de transformación:

La falsa que solo parece haber ocurrido sin que realmente suceda, la natural —como el nacimiento de los sátiros, esas criaturas perversas, híbridos de cabra y humano—, las sobrenaturales como cuando los hombres se convierten en bestias, y la mutación verdadera forjada por la divinidad sobre la substancia y esencia de las cosas.

domingo, 6 de septiembre de 2026

De cromitas, superficies y susurros

 

Rocío Cerón



Hay lugares a los cuales volvemos como si nunca nos hubiésemos ido. Hay lugares que son profundamente cercanos sin haberlos visitado jamás. Hay espacios que nos son íntimos, cutáneos, aunque su superficie sea tan extensa que la mirada podría perderse en ellos. Lugares y habitantes. Objetos y laderas. Detalles. La caída del rayo de luz sobre un prado ocre, la forma en que reposan angulosamente los nudillos de la mano de una mujer sumida en sus recuerdos. Lo que se mira, y se escucha, más allá de los ojos y de los oídos. Ese susurro, río o fuga subterránea donde anida algo, donde se gesta el recuerdo y el asombro. Ese entre: pliegue donde lo nimio aparente se despliega. Esa música: ráfagas de imágenes que transitan entre viajes de cromatismo fulminante y estallidos, lo espectral, la nebulosa, los claroscuros, lo rutinario, lo habitual. Ese punto exacto donde el aguijón, donde las notas de luz, donde el espejo es el preludio, los contornos, el horizonte y las lenguas que se extienden hacia todas direcciones. Y desde ahí. Desde ahí emerger, con ojos, oídos, tacto que se cuestionan lo que hay o lo que no hay, pero persiste.

lunes, 24 de agosto de 2026

La tarea del narrador

 

Gabriel Jiménez Emán



Si uno se asoma a una ventana para mirar a la calle en un momento corriente, la vida no es de ningún modo sucesiva, sólo se ven fragmentos de ella. No existe a primera vista una causalidad en los movimientos de las personas como no sean los que corresponden a la necesidad inmediata de ir, venir, salir o entrar, acostarse o levantarse. Los sonidos sólo son signos a distancia, y los desplazamientos del aire o la luz sólo sirven para revelarnos un aspecto puramente físico de la vida, un síntoma aparente de cuanto sucede. En cambio, si escuchamos lo que la gente dice o expresa comenzamos a percatarnos de que sus movimientos obedecen a una necesidad más profunda: la de comunicarse. Este hecho simple puede muy bien servir para iniciar el acto de cumplir una necesidad elemental, o bien puede ser un paso para afianzar algo que existe o vendrá, y puede contener en sí otros fragmentos que a su vez harán posible algo llamado cuento o historia.

miércoles, 19 de agosto de 2026

De una biblioteca a otra

 

Antonio Muñoz Molina

 


Una biblioteca pública no es sólo un lugar para el conocimiento y el disfrute de los libros: también es uno de los espacios cardinales de la ciudadanía. Es en la biblioteca pública donde el libro manifiesta con plenitud su capacidad de multiplicarse en tantas voces como lectores tengan sus páginas; donde se ve más claro que escribir y leer, dos actos solitarios, lo incluyen a uno sin embargo en una fraternidad que se basa en lo más verdadero y lo más íntimo que hay en cada uno de nosotros y que no tiene límites en el espacio ni en el tiempo. La lectura, los libros, empezaron siendo privilegio de unos pocos, herramientas de poder y de control de las conciencias. La imprenta, al permitir de pronto la multiplicación casi ilimitada de lo que antes era único y difícil de copiar, hizo estallar desde dentro la ciudadela hermética de las palabras escritas, alentando una revolución que empezó por reconocer en cada uno el derecho soberano a leer la Biblia en su propia lengua y en la intimidad de su casa, sin la mediación autoritaria de una jerarquía. Gentes que leían libros albergaron ideas inusitadas: que el mérito y el talento personal y no el origen distinguían a los seres humanos; que todos por igual tenían derecho a la instrucción, a la libertad y a la justicia.

viernes, 14 de agosto de 2026

Viajar. Leer

 

Carlos Silveyra

 

 


Texto de la ponencia presentada por el autor en la mesa redonda "Los viajes en los libros de la literatura infantil y juvenil", realizada dentro del marco de las Jornadas para Docentes y Bibliotecarios "De viajes y viajeros, a bordo de los libros" en la 14ª Feria del Libro Infantil y Juvenil (Buenos Aires, julio de 2003).

Cuando viajamos leemos el mundo que está fuera del espacio cotidiano. Cuando leemos viajamos sin movernos del lugar. Viajamos en libro, como decía un eslogan. Y leemos el mundo, como señaló Paulo Freire.

Leer y viajar son dos verbos que están estrechamente vinculados. Por lo menos para mí. Tuve una infancia donde algunos libros me permitieron evadirme de una dura realidad. Evasión con el sentido, tan usual hoy, de recreación pasajera, de abandono momentáneo, efímero, de situaciones desagradables, tal vez hasta para no enfrentar un estado de cosas asfixiantes, oprobiosas. Pero evasión, también, es el acto de aquel prisionero que, a fuerza de ingenio y paciencia, logra dejar atrás el represivo mundo de la celda y concreta su sueño de libertad.

viernes, 31 de julio de 2026

Una familia literaria: adoptar a los ancestros

 

Adrián Marcelo Ferrero


Cierta vez entrevisté a la gran autora argentina Ana María Shua. Estábamos en el living su departamento, hablando a fondo de la ficción, invocando sus autores y autoras favoritos. Hasta que llegamos a un punto de nuestro diálogo en el que la interrogué sobre la escritura propiamente dicha, sobre el acto de escribir. ¿Es consciente? ¿tenemos alguna clase de gobierno sobre lo que estamos escribiendo o deseamos escribir? ¿la escritura brota irreflexivamente? Y ella sentenció: “Todo es deliberado y todo es involuntario”.

Esta dualidad del oficio de escribir me dejó pensando. ¿Hasta qué punto podemos ejercer un control sobre lo que estamos creando? ¿de dónde provienen esas imágenes, personajes, acciones o, más ampliamente, hablando de narradores, tramas e historias? La escritura nace de una zona inescrutable que seguramente nadie está en condiciones de definir más que muy vagamente. En ocasiones (vuelvo a la narrativa) se insinúa una imagen, una imagen plástica quiero decir, nos aferramos a ella, la dejamos crecer, damos rienda suelta a su discurrir y eso nos conduce hacia zonas cada vez de mayor certeza y también de mayor profundidad.

sábado, 13 de junio de 2026

“Conversación con el libro ‘Desecho e izquierdo’ de Rolando Revagliatti”

 

María Barrientos


 La poesía no consuela, sino que incomoda. La reflexión de Susana Thenon es adecuada para este libro de Revagliatti. El autor logra hacernos salir del lugar cómodo al trabajar con un estilo que le escapa a las estructuras tradicionales. Me recuerda a esos escultores que trabajan con materiales que otros descartarían.

 No pretendamos encontrar metáforas tradicionales, sino cierto desparpajo que punza al lector al torcer los lugares comunes. Lo que queda es un señalamiento a que miremos allí, donde parecía no haber nada. En estos poemas siempre pasan cosas, a veces son breves como explosiones que nos lanza para estar alertas.

 Los poemas también son sometidos a la explosión: el autor transforma la transgresión en un lenguaje que se tuerce, se quiebra y se descompone. Predomina la parodia que utiliza sin perder la profundidad y el dramatismo. Esto no nos despierta una sonrisa de soslayo sino un rictus amargo.

Recuerdo la frase “Lo más profundo que hay en el hombre es la piel”, palabras de Paul Valery luego retomadas por Jacques Derrida. Lo cual me lleva a los cuerpos, ya que hay un matiz sadiano que sobrevuela: el cuerpo se doblega ante lo que viene, sumiso y por lo tanto rencoroso.

domingo, 29 de marzo de 2026

La casa de Carlos Augusto León

 José Gregorio González Márquez

                                                               Carlos Augusto León


A comienzos del año 1992, estuve en casa del poeta venezolano Carlos Augusto León. Un sábado por la tarde lo visité con la encomienda expresa de mi amiga Débora Matheus Bencomo: entregarle un libro que ella enviaba desde Mérida. Rumores terrenales acababa de salir de la imprenta y la poeta se sentía feliz de hacérselo llegar. Entre ellos existía cierto grado de filiación, pues el poeta estaba casado con Lupe Bencomo de León, prima de Débora.

Encontrar la quinta en Los Chorros resultó sumamente difícil. Al parecer, la nomenclatura de las calles tiende a confundir a quienes no conocen la zona. Caminé bastante; di vueltas buscando la calle y no la encontraba, a pesar de que el propio poeta me había explicado por teléfono cómo llegar.

Pasé media tarde intentando dar con el sitio. Todo parecía confabularse contra mis intenciones, pues recorrí casi toda la urbanización y nada que conseguía la dirección. Finalmente, pedí información a unos patrulleros de la Policía de Chacao; para mi fortuna, ellos conocían la casa del poeta y me llevaron hasta allí.

lunes, 29 de diciembre de 2025

Tesoros olvidados


 José Gregorio González Márquez



Los libros ocultan numerosos tesoros. Muchos permanecen olvidados en bibliotecas, cajas, áticos y cuartos esperando ser rescatado por algún lector aventurero. Pasan años durmiendo el sueño de los justos. Algunos terminan convertidos en pulpa de papel y vuelven a sus orígenes. Otros tienen la suerte de ser vendidos a libreros que los terminan rematando para alegría de bibliófilos, coleccionistas o lectores comunes.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Para dormir a Jesús. Poemas de Navidad.


 Baja el libro gratis aquí:

La Navidad es un tiempo de reencuentro. Nos encontramos con amigos y seres queridos. Disfrutamos de la paz y armonía en nuestros hogares. Nace el Salvador del mundo. Jesús de Galilea. Y con El, la posibilidad de reconciliación entre los seres humanos.

Para Dormir a Jesús de José Gregorio González Márquez es un libro de poemas que honran y cantan a Jesús, el Niño Dios.

Invitamos a nuestros colaboradores, lectores y amigos a disfrutar de la lectura de este hermoso libro. Asimismo, a compartirlo para que llegue a muchos lectores en el mundo.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Para leer: Shunyata Estudios y aproximaciones del vacío y la no-poesía

 Luz del Mar Higuera




En este poemario todo está interconectado, viene de la vida misma. Superando de una manera u otra el apego a la vida terrenal.

Cae la gota

en la inmensidad

del vacío.

Así van cayendo uno a uno los versos en el poemario. Comienzan con los haikus, haciendo este homenaje a la naturaleza, a lo sencillo, pero a la vez místico que esconden las estaciones:

Otoño

Caen las flores

a lo lejos suena el

eco del viento.

jueves, 6 de noviembre de 2025

La comunicación telepática con el texto

 

Galo Guerrero-Jiménez



Cada lector tiene su ritmo y ritos muy peculiares a la hora de leer un texto determinado y que sea de su agrado; desde estos tres episodios micropolíticos se lanza a la tarea del deleite, del placer que lo promueve a leer a través de la mirada consciente  en las palabras y de los dedos que deshojan cada página, y cuyo sentir  vivido en la contextura de su ser, desde la emoción, la intelectualidad, es decir, desde su cognición, producen un reacomodo de ese lenguaje leído, bien en un texto literario, científico, artístico, filosófico, sociológico, psicológico, o de la índole que sea, en el que, el lector, libre y voluntariamente, llega a crear su propia narrativa.

domingo, 14 de septiembre de 2025

Más feliz que una lombriz un libro de Carlos Ildemar Pérez. Poesía para jugar con la palabra.

 

José Gregorio González Márquez


 

El discurso lúdico atrapa la mirada y el interés de los niños. El poeta que escribe, lo sabe. Entonces usa su imaginación para atraerlos, para acercarlos a la red de palabras que conjuga y convierte en poemas. El poeta juega con la grafía, la manipula, le asigna significados. Está siempre pendiente de crear situaciones, entornos, momentos, personajes que reivindican el juego como ocurrencia feliz para contagiar la risa y el disfrute. Entonces unas simples palabras trastocadas en su sentido común pueden generar múltiples acepciones que llevan al niño al borde de la hilaridad, le encaminan a un mundo donde las letras adquieren significados pocos solemnes y se combinan más allá de la sacralización para entretener al infante.

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Antífonas de la O. Un preludio místico para acercar la poesía. Nuevo libro de Rodolfo Quintero Noguera.

 

José Gregorio González Márquez




 

Quien ama la palabra, la reivindica. El poema es un eslabón que une la divinidad con la humanidad. El poeta el artífice de esa unión. Cada poeta lleva consigo un dios inmanente que está abrazado a la palabra que pronuncia, que escribe y comparte cuando decide dejarla alcanzar su destino. El mensaje precisa reconocer la existencia del caos primordial pero también el acercamiento del mensajero al amor, al desamor, a la incertidumbre, al orbe místico. El poeta se abalanza sobre las palabras, juega con ellas, las acuña en sus manos, las remite al corazón de la página en blanco, le perdona sus atrevimientos. Las vive, las llora, las ilumina de sol o las esconde de las perversas intenciones de los sacrílegos. Un poeta es un demiurgo que con la grafía crea un universo en cada poema.

Rodolfo Quintero Noguera vive la poesía en cada una de las palabras que hila en sus construcciones. No deja nada al azar. Sus textos poéticos están atravesados por el dolor, la insidia, el cuestionamiento, la soledad, la nostalgia y el amor filial. Pero también, por un sentimiento místico que trasciende el sentido religioso y se acerca a las visiones oníricas. Sueños que conectan la mundanidad con la espiritualidad, lejos de los artificios y los desórdenes que fomentan los enemigos de la palabra.  A decir de la poeta rusa Marina Tsvietáieva «El poeta está en las nubes» — es cierto, pero es cierto únicamente para una raza de poetas: los estrictamente elevados, los puramente espirituales. Y no es que esté en las nubes, vive en las nubes. El jorobado paga por su joroba, el ángel también paga por sus alas en la tierra. La incorporeidad, tan cercana a la esterilidad, aire enrarecido, en lugar de la pasión — el pensamiento; en lugar de las palabras — expresiones: ésas son las señales terrestres de los huéspedes celestiales.

Información, narración y textualización

 

Galo Guerrero-Jiménez



La población escolarizada vive hoy inmersa, y en un aparente disfrute, deslizando la pantalla en un aparato tecnológico y con la habilidad de la yema de los dedos, para localizar cantidad de información que, por su exceso, y acompañada más de imágenes, que de texto, vive la emoción bisoña y constante de alteraciones cognitivas en la función representativa del lenguaje y, por ende, enmarcada en los nuevos modos de consolidar su pensamiento desde el elogio tecnológico-estético que la virtualidad le ofrece “en bandeja”, a la niñez y a la juventud, en especial,  que hoy experimenta un nuevo sentimiento lingüístico, más de banalidad que de elocuencia en la axiología intelectual del conocimiento, de la investigación, en la creatividad, en la reflexión y en el desarrollo del pensamiento crítico  que, de alguna manera, sí se logra desde la cultura del libro  que se va consolidando paulatinamente desde el disfrute y hermenéutica de la lectura de un buen texto que, voluntaria y libremente, llegue a las manos y al cerebro de esta población que hoy se alfabetiza, más al ritmo de la cultura electronal y virtualizada, que desde la educación formal que recibe en la escolaridad.

lunes, 25 de agosto de 2025

Tecnología, realidad, imágenes, ontología y mirada lectora

 

Galo Guerrero-Jiménez



Si el mundo de la tecnología ha revolucionado al planeta con su llamada inteligencia artificial y, ante todo, con el mundo de las imágenes virtualizadas, con lo cual la realidad, es decir, el mundo de las cosas, que se está convirtiendo en el mundo de las no-cosas, ha logrado, a  más de una revolución tecnológica, una reflexión ontológica, como dice Emilio Lledó (2022), dado que, la idealidad, las visiones, las perspectivas y los horizontes de posibilidades para hacernos actuar fenomenológicamente  y ver en la pantalla, la idea de las cosas, su forma, su esencia, más bien dicho, una idea de las cosas y hechos que no podemos tocarlos, ni verlos en la realidad porque no están cerca de nosotros; en cambio, desde una adecuada ontología del ser, sí es posible acercarnos, al menos en imágenes, a esa realidad que los ojos y el cerebro, es decir, con  nuestra condición humana, poder disfrutar de esa circunstancia tecnológico-ontológico-visual.

Sin embargo, desde esta misma posición ontológica, las imágenes arrancadas a la luz de la realidad, de la pasiva e inocente realidad, pierden su inocencia, su simplicidad, para decirnos que no hay ‘naturalezas muertas’, y que la mirada que en ellas se posa las ilumina y las contagia de esa luz íntima, con la que la     sensibilidad y la creatividad humana transforma las cosas y recrea el mundo” (Lledó, 2022, p. 61) desde su más genuina condición realista-ecológico-contextual.

viernes, 22 de agosto de 2025

La lectura de literatura infantil y juvenil. Desafíos en para América Latina.

 

José Gregorio González Márquez


 

El futuro de la lectura, vivencia de la escritura

Quienes amamos la lectura no concebimos la vida sin un libro. El formato físico ha dominado por siglos el campo del saber y la imaginación. El olor a tinta provoca un efecto energizante en quien lo compra nuevo, recién salido de la imprenta. Pero también, sentimos una extraña sensación de desasosiego cuando acudimos a un librero en búsqueda de un ejemplar que queremos adquirir y que no se consigue con facilidad. Las librerías de lance (libros de segunda mano) regentadas por especialistas y conocedores de libro, son espacios donde los tesoros se ocultan y pueden ser encontrados por lectores selectos o aficionados que desean acercarse a la lectura de su predilección.

jueves, 21 de agosto de 2025

Escribir es pensar en lo que el otro va a leer

 

Adrián Marcelo Ferrero

 

Construyendo sueños. Braulio Salazar

Me preguntaba algo bastante obvio pero que en verdad no lo es. ¿Qué es escribir? O quizás, mejor ¿en qué consiste escribir? O, mejor aún todavía ¿De qué manera escribimos?

Una respuesta, diría, material, sería “consiste en enfilar una palabra detrás de la otra, formando frases mediante los signos de un alfabeto, utilizando otros de puntuación, hasta terminar por concluir con alguna clase de texto”.  Pero demos un paso más allá. Escribir consiste en una operación compleja del orden del pensamiento que se manifiesta en un soporte material, según el cual mediante un determinado código (un idioma, en este caso a través de una grafía, por ejemplo, el código escrito) una subjetividad expresa una idea o conjunto de ideas que ha concebido. Se entiende, por lo general, abstracto. Porque ¿es que acaso el pensamiento puede no serlo? Creo que no. Que todo pensamiento supone la operación del orden de la abstracción. No sé si puede haber pensamiento concreto en sentido estricto. Estimo que pensamos, hasta donde he leído, mediante representaciones que dan cuenta de la realidad tal como la percibimos. No obstante, las historias, los cuentos, los poemas, las novelas, resulta evidente que tienen una dimensión concreta. Una forma concreta. La que les otorga una retórica, por un lado, que los despliega según un determinado orden y según una determinada disposición. Pero también son una cadenada de significados que se van uniendo hasta conformar un hilo argumental, en el caso de las novelas y los cuentos. Y de las imágenes o figuras en el caso de la poesía (me parece). 

lunes, 4 de agosto de 2025

Me veo en tus ojos, los hago brillar

 

Notas para presentar Las estrellas viajeras de Luz del Mar Higuera.

José Gregorio González Márquez

 


Aunque es en astronomía donde se estudia la alineación de astros y está linealidad conjura momentos de gran fortuna, es importante referir que no es común que se dé este fenómeno en nuestros cielos.  El espacio sideral ha inspirado a poetas y escritores desde hace milenios. La incógnita sobre lo que existe más allá de nuestra atmósfera ha desatado por siglos grandes especulaciones y creencias de la buena fortuna. Muchas de las señales divinas las leemos en el cielo. Las estrellas fugaces nos cumplen deseos.

La luz que cada noche enciende el firmamento nos recuerda la inmensidad del universo. La poesía también es infinita y en ocasiones algún poeta provoca una alineación entre sus textos y quienes aman. En el libro Las estrellas viajeras de Luz del Mar Higuera se puede reconocer esa alineación. Luz la madre, Nova el hijo y las estrellas viajeras se conjugan, se encuentran para jugar con la palabra; para recorrer los cielos mientras llega el sueño y se torna apacible la noche.

En el poemario los luceros cuentan niños, Carmen Delia Bencomo teje un texto poético donde refiere que los luceros desde el cielo cuidan los niños, los cuentan, los arrullan, los acompañan mientras duermen en la placidez del regazo materno o en sus cunas. Carmen Delia Bencomo canta: Las estrellas, / hijas de la noche, / los luceros, / hijos de la luna, / juegan en el cielo/ contando niños / en sus cunas. / En el mar duermen/ los peces; / en los árboles/ los pájaros; / en los niños, / los sueños, / y en el cielo/ nadie duerme/ porque están/ contando cunas/ las estrellas, / la noche, / los luceros/ y la luna…/. También Luz del Mar Higuera, asume el cielo como un espacio para explayarse en la palabra. Poemas filiales que acercan a los niños al universo de la palabra. 

domingo, 3 de agosto de 2025

La literatura infantil y el desarrollo de la identidad cultural

 

César Franco Rivero



Ponencia presentada en el VII Coloquio Internacional de Literatura Infantil para niños y jóvenes, a partir de la temática: Literatura Infantil y Juvenil: limitaciones y desafíos en Latinoamérica. Realizado en la 21ª FILVEN. Caracas, julio2025.

Muy buenos días. Es un honor participar en este espacio tan significativo como es la Feria Internacional del Libro Venezuela (FILVEN) 2025, un encuentro que celebra la palabra, la imaginación y el poder transformador de la literatura infantil y juvenil. Hoy quiero presentar una apreciación muy personal entre la literatura infantil y el desarrollo de la identidad cultural en nuestros niños y jóvenes, en una época marcada por la globalización, la digitalización y los flujos migratorios constantes, lo cual puede generar una dificultad para reconocer quiénes somos, de dónde venimos y qué nos une como comunidades, como pueblos o como nación.