Galo Guerrero-Jiménez
Cada lector tiene su ritmo y ritos muy peculiares a la hora de leer un texto determinado y que sea de su agrado; desde estos tres episodios micropolíticos se lanza a la tarea del deleite, del placer que lo promueve a leer a través de la mirada consciente en las palabras y de los dedos que deshojan cada página, y cuyo sentir vivido en la contextura de su ser, desde la emoción, la intelectualidad, es decir, desde su cognición, producen un reacomodo de ese lenguaje leído, bien en un texto literario, científico, artístico, filosófico, sociológico, psicológico, o de la índole que sea, en el que, el lector, libre y voluntariamente, llega a crear su propia narrativa.
