José Gregorio González Márquez
Carlos Augusto LeónA comienzos del año 1992, estuve en casa del poeta venezolano
Carlos Augusto León. Un sábado por la tarde lo visité con la encomienda
expresa de mi amiga Débora Matheus Bencomo: entregarle un libro que ella
enviaba desde Mérida. Rumores terrenales acababa de salir de la imprenta
y la poeta se sentía feliz de hacérselo llegar. Entre ellos existía cierto
grado de filiación, pues el poeta estaba casado con Lupe Bencomo de León, prima
de Débora.
Encontrar la quinta en Los Chorros resultó
sumamente difícil. Al parecer, la nomenclatura de las calles tiende a confundir
a quienes no conocen la zona. Caminé bastante; di vueltas buscando la calle y
no la encontraba, a pesar de que el propio poeta me había explicado por
teléfono cómo llegar.
Pasé media tarde intentando dar con el sitio. Todo parecía confabularse contra mis intenciones, pues recorrí casi toda la urbanización y nada que conseguía la dirección. Finalmente, pedí información a unos patrulleros de la Policía de Chacao; para mi fortuna, ellos conocían la casa del poeta y me llevaron hasta allí.
